En el 2015 realicé tres meses de trabajo de campo en Colombia para mi tesis de doctorado en política pública. Durante estos tres meses realicé 72 entrevistas semi-estructuradas con una serie de actores relacionados con el gobierno y la administración de los recursos naturales en el país. La lista incluía funcionarios públicos, políticos, periodistas, académicos, miembros de empresas extractivas y ONGs. Los objetivos de mi trabajo eran tres: 1) mapear los actores que influencian el proceso de toma de decisiones con respecto a la inversión de las rentas de recursos naturales por los gobiernos locales, 2) identificar las reglas formales e informales que operan en este proceso y 3) explorar los conductores/impulsores de las decisiones de inversión pública.

Esa fue la primera vez que realicé este tipo de trabajo a un nivel de doctorado y quería aprovechar al máximo mí tiempo en terreno. Diferentes cursos en la U. Oxford y algunos textos guiaron mi trabajo preparatorio. Sin embargo, después de estar en campo, tengo que confesar que fueron los testimonios de mis colegas en la universidad los que más me ayudaron para organizar mi proyecto. Esta es la razón por la cual he decidido compartirles mi experiencia en el trabajo de campo.

 A continuación, encontrarán diez ideas acerca del proceso de preparación, desarrollo y procesamiento de las entrevistas. Cabe aclarar que no existe una receta única o correcta para organizar el trabajo de campo. El tema y las preguntas de investigación, el tipo de entrevistados y el contexto donde el trabajo de campo se desarrollará, afectarán la forma como usted debe prepararse y la manera como implementará su investigación. Además, aunque estos temas son pertinentes para la mayoría de investigadores en ciencias sociales, tal vez mi contribución será particularmente relevante para aquellos que están investigando temas relacionados con políticas.

Preparación para el trabajo de campo

  • Implicaciones éticas. El consentimiento informado que debe solicitarse a cada persona entrevistada no es un simple paso burocrático, sino que es un paso que debería tomarse en cuenta seriamente. En el marco de una investigación en política pública, es posible que desee preguntarle a su entrevistado acerca de temas que involucran cuestiones políticas sensibles, e incluso podría obtener respuestas sobre actividades delictivas (de terceras personas o auto-incriminatorias). Por lo tanto, usted realmente debe pensar en las implicaciones éticas de su investigación. Por ejemplo, ¿cómo asegurar la confidencialidad y el anonimato? ¿Cuál es su estrategia para obtener el consentimiento? Ante todo, su investigación debería priorizar el bienestar y la seguridad de los entrevistados.
  • Redes y acceso. Antes de solicitar una cita a un posible entrevistado, podría ser útil conocer un poco acerca de él o ella. Es frecuente que si usted se contacta con el entrevistado a través de otra persona que los presenta la entrevista puede fluir mejor. Un colega que investiga la política de la trata de personas me contaba que gastaba más tiempo construyendo conexiones, antes de contactar formalmente a los entrevistados, para mejorar su acceso, particularmente cuando hay que tratar con funcionarios públicos o con políticos.
  • Borrador del borrador del borrador. Realice modelos de borrador de emails que usted usaría, por ejemplo, para solicitar una entrevista o simplemente para presentarse a usted mismo o a su investigación. Créame, esto le ahorrará tiempo.

Durante las entrevistas

  • Paciencia. Llegue un poco antes de la hora acordada para la entrevista. Algunas veces usted podría hablar con la persona antes del momento acordado y eso significa ganar tiempo valioso. Lleve un libro por si acaso: los funcionarios públicos y los políticos tienden a posponer o cancelar citas. Las horas de espera en el transporte público o para una entrevista son muy comunes, tener algo que hacer mientras tanto le ayuda a lidiar con la situación.
  • Rompiendo el hielo y subiendo el calor. Trate de comenzar con un tema que le haga sentirse cómodo a su entrevistado, incluso si esto no está relacionado con su investigación. También, puede ser de ayuda empezar por preguntar al entrevistado quien es y qué es lo que hace, aun cuando usted conoce previamente sus antecedentes. Por ejemplo, a los políticos les gusta hablar acerca de ellos mismos.
  • Algunos puntos importantes. Independientemente de su tema, encuentre algunas preguntas silver bullet o “bala de plata” en su repertorio. Por ejemplo: cuando el entrevistado hace una declaración clave pero no está claro por qué lo sabe, ¡pregunte por qué! No te olvide preguntar una cuestión de ética esencial: ¿puedo citarlo y cómo puedo citarlo? Termine la entrevista preguntando por otras personas para contactar o por cualquier otra cosa que les gustaría agregar. En algunas entrevistas, esta última pregunta fue clave para obtener información que no habría obtenido de otro modo.
  • Haciendo el procesamiento. Independientemente de si usted está transcribiendo las entrevistas o simplemente tomando notas de los puntos más importantes, es importante comenzar con el procesamiento de datos desde el día uno. Si usted no tiene una grabación de audio, escriba de inmediato sus notas sobre las entrevistas, no deje pasar demasiado tiempo. Si usted demora la transcripción se va a acumular de trabajo y, probablemente, se va a olvidar de cosas importantes que no anotó durante la entrevista.
  • No se trata solo de hacer entrevistas. ¡No subestime el trabajo administrativo que se requiere para conducir las entrevistas! La investigación del contexto, de los antecedentes de sus entrevistados, organizar la agenda día a día, contactar personas… incluso moverse por la ciudad o entre reuniones puede tomarle varias horas al día. 

Volviendo del campo

  • Decantando su experiencia. Hablar con otros colegas acerca de su experiencia puede ayudarle a hacerlo mejor la próxima vez (como yo lo estoy haciendo ahora). Es bueno saber que hay otros lidiando con las mismas dificultades y hay que aprender cómo otros enfrentan los retos en el trabajo de campo.
  • Cepillado y enjuague. Darle sentido a los datos es probablemente el desafío más importante que he encontrado. Algunas veces me encuentro en la etapa donde estoy procesando los datos para distinguir entre la información, las percepciones y los patrones que son pertinentes para mi investigación de aquellos que tienen otro tipo de pertinencia. Por ejemplo, algunas anécdotas de mi trabajo de campo serían geniales para romper el hielo en una reunión social e incluso en una presentación académica, pero estas no son el foco central de mi investigación.

Para finalizar, tengo tres mensajes extras que son un poco más personales, pero que creo podrían ser particularmente interesantes cuando alguien salta a su primera experiencia de trabajo de campo. Primero, conocer a muchas nuevas personas en tan poco tiempo es una gran experiencia. ¡Aproveche y conozca gente nueva! Segundo, la humildad, no la falsa modestia, debería guiar la misión de aprendizaje de los entrevistadores. Tercero, a veces se nos olvida lo más obvio: en una entrevista es fundamental escuchar. Solo en la medida en que ponga toda su atención a escuchar aquello que le están diciendo podrá recabar más información. No en vano la naturaleza nos provee de dos oídos y una sola boca.

Literatura sugerida acerca de cómo conducir entrevistas:

Alvarez-Gayou, J. (2003). Cómo hacer investigación cualitativa: Fundamentos y Metodología. México: Paidós.

Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, P. (2010). Metodología de la investigación (5a. ed.). México: McGraw-Hill.

Guber, R. (2001). La etnografía: Método, campo y reflexividad (Enciclopedia latinoamericana de sociocultura y comunicación, 11). Bogotá: Grupo Editorial Norma.

Leech, B. L. (2002). Asking Questions: Techniques for Semistructured Interviews. PS: Political Science and Politics, 35(4), 665–668.

Mosley, L. (2013). Interview research in political science. Ithaca: Cornell University Press.

El blog del profesor Raul Pacheco-Vega tiene una entrada con apuntes de lectura del libro editado por Mosley.

Rathbun, B. C. (2008). Interviewing and Qualitative Field Methods: Pragmatism and Practicalities. En J. M. Box-Steffensmeier, H. E. Brady, & D. Collier (Eds.), The Oxford Handbook of Political Methodology.

Strauss, A., Corbin, J., & Zimmerman, E. (2002). Bases de la investigación cualitativa: Técnicas y procedimientos para desarrollar la teoría fundamentada (Contus). Medellín (Colombia): Universidad de Antioquia.


Nota: Este artículo fue publicado originalmente en inglés en noviembre de 2015 en el blog de la Escuela de Gobierno de la U. de Oxford y posteriormente en castellano julio de 2019 en el blog Foro GPP. Agradezco a Sarah M. Muñoz Cadena por asistirme en la traducción del texto de inglés a castellano.

“Most of what I know about writing I’ve learned through running every day”, wrote Haruki Murakami in his 2007 best seller What I talk about when I talk about running. I cannot be as assertive as the famous contemporary Japanese writer but running has significantly influenced my life and during my doctorate at Oxford University. For me, running on a regular basis is not just a matter of physical and mental wellbeing; running is also a constant source of ideas, such as writing this piece.

I started a DPhil (PhD) program in public policy at the Blavatnik School of Government in fall 2014, and since then I have enjoyed all the possible and beautiful routes that Oxford city offers for runners. Moreover, I have run races in different cities of the UK and successfully finished my first marathon in Manchester.

Canal de Oxford. Archivo personal.

Training for the marathon helped me deal with the winter, very hard for me due to the lack of light rather than the cold. Running also gave me a better perspective of what doing a doctoral research means.

I will give you eight reasons why the analogy between training for a marathon (or running regularly, in general) and doing a doctorate may render interesting insights about the nature of these activities.

  • Endurance and rhythm. Long-term projects are not about small sprints, but about constant and patient effort. Training does not render its benefits when you run 21k one day and then procrastinate the rest of the week. Similarly, a doctorate requires coping with a rhythm where you repeat similar processes over and over. Basically, you require a persistent pace of reading, drafting, re-drafting and discussing your research with colleagues on a daily basis.
  • Self-discipline and independence. Having an experienced coach in sports or knowledgeable supervisors in a doctorate is key for staying on track. But progress depends entirely on your determination. Setting your own schedule and planning ahead are important to stay focused on the final goal. For example, setting a daily routine for writing your ideas, even if it is just for half an hour, is a very fruitful exercise that depends entirely on you.
  • Staying focused. Concentration is a key trait of good runners. Similarly, a doctorate requires you to stay focused on your ultimate output: finishing your thesis. This does not mean that you should disregard other academic, social and cultural opportunities. Such attitude would be counterproductive. Besides, having time to do things different from your research project is one of the DPhil’s charms. However, don’t lose sight of the bottom line: progress in your research demands concentration and prioritization. Ultimately, the key is to strike a good balance between doctoral work and life outside of academia.
  • Training and best practices. Talent may determine the result of any endeavor, but training will definitely take you beyond. There are different training methods for a marathon or for a doctorate, but only following your instincts is not a good idea. Millions of people have undertaken your same route before you, and there is much to learn from them. Reading “how to” texts, especially evidence-based guidance, is key for an amateur runner and researcher. In case you are considering doing a doctorate you can find resources, but I promptly recommend one that was key to writing my thesis: «Authoring a PhD: How to Plan, Draft, Write and Finish a Doctoral Thesis or Dissertation» by Patrick Dunleavy.
  • Making mistakes and adjusting is part of the journey. Decisions on which paths to take are ultimately your own responsibility. Hence, novice marathoners and doctorate students may take “wrong turns”. It is normal, it is part of learning. Researching is an iterative process, where initial plans may change as you learn more about your subject or as you analyze the data you collect. Thus, being able to redirect your trajectory is a crucial skill in this process.
  • Setting clear and achievable goals. When you plan to train for a marathon you start by defining a desired finishing time. Similarly, one of the first milestones of a DPhil student consists on framing a pertinent research question and designing an adequate research strategy. Sports coaches and DPhil supervisors are very strict on controlling the clarity and feasibility of your plans. Otherwise, the goals may not be achieved at all. Hence, it is important to know your limitations and set clear and achievable objectives.
  • Peer and family support. Training for a marathon and doing a DPhil has ups and downs. As much as I like running, reading and writing, the process is not a bed of roses. Since these long-term projects entail physical and mental challenges, it is necessary to have support from your peers, friends and family. I cannot understate the importance of the milieu where you study and of the role of friends and family in keeping you afloat. Engaging with peers in a regular basis may inspire new avenues of research and the love from your family will keep your spirits high when in need.
  • Marathons and doctorates are not for everyone.  As much as I like doctoral life and running, I don’t think everyone should feel the same. Not everyone enjoys hours of pounding with your feet or sitting days and days reading and writing on the same subject. Even for experienced athletes and researchers, the routine may be hard. Hence, if you intend to do a DPhil or run a marathon, be sure that you feel passionate about it.

I enjoyed the process of becoming an independent researcher at Oxford as much as running in the city’s cobbled streets, parks, meadows and river paths. There is a symbiosis between these activities: running takes me out of my desk, helps me ponder arguments and ideas, relaxes me, releases valuable endorphins, and then when I come back, I am ready to sit in my desk and confront the blank screen… This reminds me that I should go back to my process of reading, writing and re-writing and wish you the best if you think a marathon or a doctorate is your next goal.

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Note: A previous version of this article was published in English in May 2015 on the blog of the U. Oxford School of Government and Spanish in September 2019 on the GPP Forum blog. I am grateful to Sarah M. Muñoz Cadena for her assistance in translating the English text into Spanish.

“La mayoría de lo que sé sobre escribir lo he ido aprendido corriendo cada mañana”, escribió Haruki Murakami en su libro best seller de 2007 What I talk about when I talk about runing. No puedo ser tan asertivo como este escritor japonés contemporáneo, pero correr ha influido significativamente en mi vida y durante mi doctorado en la Universidad de Oxford. Para mí, correr no es solo una cuestión de bienestar físico y mental, correr es también un recurso constante de ideas, como por ejemplo escribir esta pieza.

Empecé el programa de doctorado en política pública en la Escuela de Gobierno en otoño de 2014 y durante casi cuatro años pude disfrutar de todas las posibles y hermosas rutas que la ciudad de Oxford ofrece para los corredores. Además, participé en algunas de las carreras en diferentes ciudades del Reino Unido y logré finalizar en Manchester mi primera maratón.

Canal de Oxford. Archivo personal.

Entrenar para la maratón me ayudó a lidiar con el invierno, muy duro para mi por la falta de luz más que por el frío. Correr también me dio una mejor perspectiva de qué significa hacer una investigación de doctorado. 

A continuación, les compartiré ocho razones por las cuales considero que la analogía entre entrenar para una maratón (o correr regularmente, en general) y hacer un doctorado ofrece luces acerca de la naturaleza de la investigación doctoral.

  • Resistencia y ritmo. Los proyectos de largo plazo no se logran a partir de pequeños sprints, requieren esfuerzo constante y paciencia. Entrenar tampoco rinde sus frutos cuando usted corre 21 kilómetros un día y luego procastina el resto del mes. Del mismo modo, un doctorado requiere hacer frente a un ritmo en el que se repiten procesos similares una y otra vez. Básicamente, usted requiere un ritmo persistente de lectura, redacción reelaboración y discusión diaria de su investigación con colegas.
  • Autodisciplina e independencia. Tener un coach o entrenador experimentado en deportes o supervisores expertos en un doctorado es clave para mantenerse en la carrera. Pero el progreso depende enteramente de su determinación. Establecer su propio horario y planificar con anticipación es importante para mantenerse enfocado en la meta final. Por ejemplo, establecer una rutina diaria para escribir sus ideas, incluso si solo es por media hora, es un ejercicio muy fructífero que depende enteramente de usted.
  • Mantenerse centrado y equilibrado. La concentración es un rasgo clave en los buenos correderos. De la misma forma, un doctorado requiere que se mantenga centrado en el objetivo final: terminar su tesis. Esto no significa que usted debería rechazar o ignorar otras oportunidades académicas, sociales y culturales. Solo dedicarse al doctorad podría ser una actitud muy contraproducente. Además, tener tiempo para hacer cosas diferentes a su proyecto de investigación es uno de los encantos del PhD. Sin embargo, no pierda de vista lo fundamental: el progreso en su investigación demanda concentración y priorización. Al final, la clave es lograr un buen balance entre el trabajo doctoral y la vida fuera de la academia. 
  • Entrenamiento y mejores prácticas. Su talento puede contribuir a obtener muy buenos resultados, pero entrenar definitivamente lo llevará un paso más allá. Hay muchos métodos diferentes de entrenamiento para una maratón o un doctorado, pero solo seguir sus instintos no es una buena idea. Millones de personas han tomado la misma ruta antes que usted y puede aprender mucho de ellas. Leer textos de “cómo hacerlo”, especialmente las guías basadas en evidencia, es clave para un corredor o un investigador principiante. En el caso de que esté considerando realizar un doctorado puede encontrar recursos, pero yo recominedo puntualmente uno que fue clave para la escritura de mi tesis: “Authoring a PhD: How to Plan, Draft, Write and Finish a Doctoral Thesis or Dissertation” de Patrick Dunleavy.
  • Cometer errores y adaptarse es parte del proceso. Las decisiones sobre qué camino tomar, son en última instancia, su propia responsabilidad. Pero los maratonistas novatos y los estudiantes de doctorado tienden tomar caminos que los desvían de la ruta planeada. Es normal, es parte del aprendizaje. La investigación es un proceso iterativo donde los planes iniciales podrían cambiar en la medida en que usted aprende más acerca del tema o en la medida en que analiza los datos que usted recolecta. Ser capaz de redirigir, recalcular y adaptar su trayectoria es una herramienta crucial en el proceso.
  • Establezca metas claras y alcanzables/logrables. Cuando usted está planeando entrenar para una maratón usted empieza por definir un tiempo deseado de finalización. De la misma forma, uno de las primeras tareas de un estudiante de doctorado consiste en formular una pregunta de investigación pertinente y en diseñar una estrategia adecuada de investigación. Los entrenadores y los supervisores de doctorado son estrictos controlando la claridad y la viabilidad de sus planes. De lo contario, las metas u objetivos podrían no lograrse del todo. Por lo tanto, es importante que usted reconozca sus limitaciones y establezca unos objetivos claros y alcanzables.
  • El apoyo de sus pares y su familia. Entrenar para una maratón y realizar un doctorado tiene altibajos. Incluso si le gusta correr, leer o escribir, el proceso no es una camino de rosas. Dado que estos proyectos de largo plazo implican desafíos físicos y mentales es necesario el apoyo de sus compañeros, amigos y familiares. No puede subestimar la importancia del entorno donde estudia y el rol de los amigos y la familia para mantenerlo a flote. Por ejemplo, interactuar regularmente con sus compañeros puede inspirar nuevas vías de investigación, entretanto, el amor de su familia mantendrá su espíritu en alto cuanto lo necesite.
  • Las maratones y los doctorados no son para todas las personas. Por mucho que me gustó la vida de estudiante de doctorado y que me gusta correr, pienso que no todo el mundo tiene que sentir lo mismo. No todos disfrutan de golpear compulsivamente el piso con el pie miles de veces o sentarse por días para leer y escribri sobre el mismo tema. Incluso para un atleta o investigador experimentado la rutina puede ser difícil. Por lo tanto, si usted intenta hacer un doctorado o correr una maratón, asegúrese de que esto es lo que le apasiona.

Gocé el proceso de empezar a ser un investigador independiente en Oxford tanto como disfruté correr en las calles empedradas, parques, prados y caminos fluviales de la ciudad. Hay una simbiosis entre estas actividades: correr me saca de mi escritorio, me ayuda a reflexionar sobre argumentos e ideas, me relaja, me ayuda a liberar valiosas endorfinas y, luego, cuando regreso me siento preparado para sentarme en mi escritorio y enfrentarme a la pantalla en blanco… esto me recuerda que debería regresar a mi proceso de lectura, escritura y re-escritura, entretanto le envío mis mejores deseos para que usted supere su próxima maratón.


Nota: Una versión previa de artículo fue publicado en inglés en mayo de 2015 en el blog de la Escuela de Gobierno de la U. de Oxford y castellano en septiembre de 2019 en el blog Foro GPP. Agradezco a Sarah M. Muñoz Cadena por su asistencia en la traducción del texto en inglés al castellano.